Dios… que dolor de cabeza. Me estaba empezando a dar miedo levantarme y marearme otra vez. Mire el reloj de mi muñeca. Eran las 12 de la mañana. Mierda… Pues había que levantarse si o si…
Me intenté incorporar un poco, pero no pude. Un brazo me estaba impidiendo levantarme… Eh… Wtf?
Supuse que sería Eva. Suele venirse a dormir conmigo de vez en cuando. Sigue negándolo, pero le da miedo lo de vivir solas y dormir en habitaciones separadas…
Pero cuando me giré me di cuenta de que estaba muy equivocada. Era Liam.
Entré en estado de pánico por un momento… Llamadme loca, pero lo primero que hice fue mirar a ver si seguía con la ropa y las bragas puestas… No por nada, si no que si de verdad hubiese pasado algo con Mr. Sexy me gustaría recordarlo…
Me quité su brazo de encima con mucho cuidado y me fui directa al baño. No podía creérmelo… Liam de verdad había dormido conmigo?
Me lavé la cara y fui de vuelta a la habitación. Había dormido con el vestido que llevaba ayer por la noche, y la verdad, no estaba muy cómoda. Decidí ir a coger una camiseta de las que usaba para andar por casa (ancha, de estas que te dan de propaganda) y unos leggins e irme a desayunar antes de que se despertasen Liam y Eva.
Cogí la ropa, con cuidado de no despertar a Liam, y me fui a cambiar al baño. Me recogí el pelo en un moño. Ahora estaba mucho más cómoda. Vamos, ni punto de comparación.
Me fui a la cocina, pensando en que demonios había echo para que Liam estuviese durmiendo conmigo. Recordaba bailar a lo loco con el y con Louis, cantando todos juntos en el karaoke… Pero no recuerdo que había pasado para que él estuviese en MI habitación.
Seguía dándole vueltas al asunto mientras me preparaba un tazón de leche con colacao. No entendía nada…
-Buenos días-pegué un brinco, y a poco más grito. Era Liam. Había venido tan callado que ni me había enterado de que estaba ahí hasta que me dijo eso al oído.
Al ver mi reacción empezó a mearse de risa… Jope... no tiene gracia…
-LIAM! No me pegues estos sustos cuando me acabo de levantar!-no pude evitarlo… Me levanto de muy mal humor por las mañanas, y ni que decir tiene que aún más si me levanto resacosa y me meten sustos…
-A ti lo que te molesta es que hable, que tienes que tener la cabeza como un bombo de la resaca que debes tener…-me dijo, meándose de risa. Anda que tiene narices la cosa…
-No te reíste lo suficiente de mí ayer no? Que sigues y sigues…
-No, para nada-dijo, riéndose aún más-. Pero veo que al contrario que ayer, ahora no me quieres ni ver…
-Cómo dices?-eso me pilló por sorpresa.
-Sí, ayer cuando te traje a casa no querías que me fuese, y ahora parece que me quieres echar a patadas.
-Estoy de mal humor por las mañanas, es normal. Pero… de verdad me trajiste a casa?-no se por qué, pero eso me sorprendía.
-Sí… Es que no te acuerdas?-Liam me miró con cara de extrañado-. Te traje a casa, y casi no podías mantenerte de pie. Te dejé en tu habitación y me pediste que me quedase contigo hasta que te durmieras… Pero no me fui.
Ahora si que estaba alucinando. Si le dije que se fuera, por qué no se fue? Notaba como unas mariposas revoloteaban en mi estómago de repente.
-Y por qué si te dije que te fueras cuando me durmiese no te fuiste?
-Buena pregunta…-me quedé mirándole, en estado de shock, esperando una respuesta mejor. Con eso no me bastaba-. La verdad, es que cuando te vi durmiendo no se… No me quise ir. Decidí quedarme.
No me había dicho mucho, pero para mi significaba bastante. Liam tiene un no se qué, un qué se yo que atrae, que hace que te enamores más y más de él. Esa sonrisa inocente, sus preciosos ojos marrones, su pelo, su cuerpo… Su TODO. Si alguna chica alguna vez le ha rechazado he de decir… ERES ESTÚPIDA!
-Bueno… Pues… Gracias por todo lo que has hecho por mí Liam-le dije, roja como un tomate, eso seguro-. No se cómo agradecértelo, de verdad…
Liam se quedó unos segundos mirándome con esos ojos marrones que me volvían loca…
-Yo sí-dijo sonriéndome, y acercándose a mí-. Ven a comer hoy conmigo. Simplemente arréglate un poco y vente a casa de Harry sobre la 1:30. Te estaré esperando.
Me dio un beso en la mejilla y se fue corriendo.
Me quedé ahí plantada. Seguía flipando. De verdad me acababa de pedir el mismísimo Liam Payne una cita?! Hasta hace 1 día no sabía ni como se llamaba (por así decirlo) y ahora no sólo estaba loca por sus huesos, si no que me iba a ir a comer con él. En 2 palabras: FLI-PANTE.
No salí de mi estado de shock hasta que Eva se plantó en la cocina, sonriendo como una estúpida.
-Qué haces parada en medio y medio de la cocina, Cris?-me preguntó y empezó a reírse.
-Voy a ducharme-fue lo único que fui capaz de decirle.
En mi camino hacia el baño me encontré a Harry, sólo con los pantalones que llevaba ayer puestos. Me quedé mirándole.
-Buenos días-me dijo sonriendo como un estúpido, igual que Eva.
Eh… Un momento… Por qué estaba Harry en mi casa también? Y por qué no llevaba la camiseta puesta? No entiendo nada… Soy la única que piensa que esta mañana esta siendo surrealista total?
No hay comentarios:
Publicar un comentario