En cuanto ví a las chicas gritando detrás de los 5 miembros de esa banda llamada One Direction me quedé flipando. ¿Cómo se podía estar tan loca? Quiero decir… Vale que seas fan, pero de ahí a gritar en medio y medio de un centro comercial “HARRY, GIVE ME SOME OF YOUR GRAVY!” y “SHOW ME YOUR CARROT, LOUIS” creo que era excesivo…
En cuanto las vimos entrar acosándoles tuvimos que llamar a seguridad para poder echarlas a todas. Nunca había visto una panda de tías tan locas por un grupo, salvo las belibers.
Una vez que las conseguimos echar, el chico moreno de rizos nos dio las gracias por echarlas, que aunque las querían mucho, a veces se agobiaban.
Nos dijeron que venían a comprar ropa. Eva se llevó al de la camiseta con la zanahoria y al rubio (increíblemente guapos he de decir, sobretodo el de la zanahoria… Esos ojos azules verdosos me han calado bien hondo) a mirar camisetas de rayas y polos.
Cuando se fueron, el resto (que si no recuerdo mal se llamaban Liam, Harry y Zayn) me preguntaron que si les podía enseñar americanas y camisas. Me los llevé a la zona de etiqueta. Creo que cogieron por lo menos 3 americanas y 5 camisas cada uno, y el tal Liam se llevo un par de chalecos también. Vamos, que gastaron ahí más de lo que cobro yo en un mes trabajando en Zara.
Fuimos a la caja, y les cobre todo. Justo cuando acabe llegaron Eva y Niall y Louis (si, los chicos me dijeron sus nombres). Eva les cobro todo lo que compraron (¡¿de verdad iban a comprar tantas camisetas y polos?!), y cuando acabo, se despidieron.
-Muchas gracias otra vez por todo chicas-dijo Niall. No pude evitar darme cuenta de que tenía acento irlandés.
-No hay problema-dijo Eva, sonriéndole.
-Pensad sobre lo que te hemos dicho, ¿vale?-dijo Louis-. Ya tenéis nuestro número y donde vamos a hacer la fiesta, así que allí os esperamos-nos sonrió.
Me he perdido… ¿Qué se supone que tengo que pensar? ¿Qué fiesta? ¿De qué va todo esto? Eva ya podía explicármelo todo detenidamente luego…
Debieron ver mi cara de confusión y me miraron.
-Es que tú no estabas…-empezó a explicar Niall-. Verás, damos una fiesta mañana por la noche, y ya que nos habéis ayudado tanto, le hemos dicho a Eva que viniese.
-Pero por supuesto, tú también esta invitada-dijo Louis-. Vienen otras dos chicas, así que creo que no pasaréis un mal rato, aunque con nuestra compañía era más que suficiente-me guiñó un ojo y se rió. ¿Pretendía ser gracioso o algo? Aunque la verdad, es que me hizo algo de gracia.
-Bueno, pues supongo que tendremos que ir, ¿no Eva?-le dije, pero me dí cuenta de que estaba babeando con Harry, y Harry con ella. Se miraban muy fijamente. Tuve que darle un puntapié para que despertase y dejase de babear.
-Eh?! Sí, claro que si que iremos-saco su gran sonrisa Colgate, que le hacía parecer una niña buena.
Harry se rió al ver su reacción, que hizo que Eva se pusiera roja como un tomate.
-Bueno, pues os vemos allí-dijo Liam, que nos guiñó un ojo y se fue con los demás, hablando entre ellos.
Nos quedamos las dos como pasmarotes mirando como se iban. Nos costó reaccionar. Yo todavía lo seguía flipando. Un grupo famoso, del que no éramos fans, nos acababan de invitar a una fiesta mañana, sábado.
Agarré a Eva por los hombros, la sacudí para que saliera de su empanamiento.
-Evaaaa!! ¿Eres consciente de lo que acaba de pasar?-le dije, todavía en estado de shock.
-Sí… que acabo de ver al chico más mono del mundo-dijo todavía empanada.
-A parte de eso… ¿Eres consciente de que ese chico nos ha invitado a una fiesta en su casa mañana?-dije, y casi le di un sopapo. No entiendo como podía estar tan empanada.
-Si… Si…-dijo, empanada, como no-. Eh, espera… ¡¿Qué?!
-Por fin desempanas hija mía… Te ha costado lo tuyo-dije, soltándole ya los hombros, y descargando la rabia que me daba verla así… Se le ponía cara de loca.
-Tía, ¿¡y que nos ponemos?!-ahora era ella la que me estaba agarrando de los hombros y sacudiéndome-. ¡No tenemos vestidos lo suficientemente bonitos para ir!
-No pasa nada, ¡relájate, leñes!-no pude evitar gritarle, aprovechando que no había ningún cliente en la tienda-. Esta tarde vamos a comprarnos algo y mañana dedicamos la tarde a maquillarnos y peinarnos la una a la otra. ¿Qué te parece?
Como no, le pareció una idea genial.
Nos recorrimos casi todas las tiendas de Londres buscando vestidos para llevar a la fiesta.
Eva se compró una falda beige oscura, pomposa, preciosa. La combinó con una camiseta azul eléctrico de manga un poco larga y unos botines negros, que hacían juego con la chaqueta de cuero que iba a llevar por encima.
Yo, en cambio, me compré un vestido. Era bastante sencillo. Era negro, de encaje. Era de manga un poco larga, como la de la camiseta de Eva, y por debajo, no era ajustado. Para rematarlo le puse un cinturón con plumas y con una flor de un negro plateado. Precioso. Además, me compré unos zapatos negros, altos, que se ataban al tobillo y que tenían una cinta al medio.
Al día siguiente, estuvimos desde por la mañana preparándonos. Le alisé el pelo a Eva, que le quedo precioso, y a mí ella me hizo unos preciosos tirabuzones con las tenacillas.
Además, nos maquillamos genial. Eva llevaba una sombra azul que le resaltaba mucho los ojos, además de la raya en el ojo. Estaba preciosa. Yo en cambio, opte por una sobra de ojos negra y con un tono rosa muy claro de fondo, además de la raya y el rimel, que me hacían los ojos mas grandes y bonitos.
Cualquiera que nos viese pensaría que nos íbamos a un estreno de una película o algo, pero no era así…
A eso de las 8 llegamos a la casa en la que ellos iban a hacer la fiesta.
Llamamos al timbre esperando que abriesen.
Nunca había estado tan nerviosa en toda mi vida.
martes, 20 de marzo de 2012
Capítulo 1. Locas gritando en el centro comercial (Narra Eva)
Y bueno, aquí estamos, Cristina y yo recién levantadas, preparandonos para ir al curro como estamos haciendo todos los dias desde hace medio año.
Me estaba levantando a apagar el despertador cuando de repente sonó mi segundo despertador matutino, Cristina, mi compañera de trabajo, fiestas y de piso, un piso de 5 plantas a 2 manzanas de Piccadilly y con el ascensor averiado...
-Evaaa!-gritó.
Es increible pero los vecinos no nos han llamado la atencion en la vida, apesar de nuestros gritos..
-Dimee.
-¿Estás despierta?.
-Sí, y ya estoy terminando de vestirme!
-Vale, voy a ir haciendo el desayuno.
-Vale!
Terminé de vestirme, desayunamos y nos dirigimos al trabajo hablando y riendo como siempre.
Cogimos un bus dirección al trabajo, el Zara. Sí, éramos las dependientas de un Zara. Cuando llegamos ya nos estaba esperando el jefe en la puerta, y nos echó la bronca por llegar un poco tarde, como siempre, pero en realidad era majo cuando quería…
A esto de las 10 de la mañana después de aguantar ciertas quejas de “no me vale esta camiseta la quiero cambiar”, “voy a hablar con tu superior” y esas cosas de viejas inconformistas, vino Cris y me dijo:
-Tía, hay unas tías locas gritando por el centro comercial detrás de los supuestos One Direction.
-Ah, los 5 chicos esos de X Factor?
-Los mismos.
-Son majos, he escuchado un par de canciones suyas y…
De repente sin dejarme acabar la frase entraron 5 chicos: uno rubio, otro con el pelo rizado, otro que llevaba una camiseta con una zanahoria dibujada, uno con flequillo y un moreno muy guapo.
Iban seguidos por no se cuantas fans gritando: Niall cómeme, por favor échate una foto conmigo… y cosas por el estilo. Así que Cris y yo nos acercamos a ellas y las dijimos que se tenían que ir, que no podían gritar tanto.
-Iros a la mierda, yo de aquí no me voy hasta que no consiga un autógrafo de los 5-dijo una de ellas.
-¿Ah sí?-dijo Cristina-. Pues entonces llamaremos a seguridad.
Cuando dijo eso algunas locas se fueron, pero otras, las más “valientes”, se quedaron.
A los pobres chicos ya se les veía agobiados, ya que las fans no les dejaban comprar y al fin y al cabo eran clientes, así que nos vimos obligadas a llamar a seguridad para que se las llevasen enseguida.
Nos acercamos a los chicos, que eran los únicos clientes que quedaban, ya que las locas esas habían echado a toda la clientela.
-¿Estáis bien? ¿Queréis algo?-dije, Cris asintió mientras lo decía, y permaneció a mi lado en todo momento.
-Muchísimas gracias, necesitábamos respirar un poco, la verdad-dijo el del pelo rizado.
Fue instantáneo, le mire, me miro, tenia unos ojos azules color cielo y una voz grave y encantadora, y unos hoyuelitos súper monos cuando sonreía… Me quedé sin habla, parecía gilipollas ahí plantada sin decir nada.
Así que Cris advirtiéndolo dijo:
-No es nada, solo hacemos nuestro trabajo. ¿Os puedo ayudar en algo?
El de la camiseta de la zanahoria dijo:
-Si, ehm… ¿Tenéis camisetas de rayas y polos?
Yo despertando de mi estado de shock le dije:
-Si, ven por aquí.
Vinieron él y el rubio. Dejé a Cris ya los otros 3 chicos ahí, todavía alucinada por el del pelo rizado… Dios, es el chico más encantador que he visto en mi vida.
De camino a la sección de camisetas y polos tuvimos que subir unas escaleras y cruzar un largo pasillo, así que los chicos fueron contándome que estaban en Londres para descansar un poco de la rutina, de los conciertos, firmas de discos, entrevistas, etc… Cuando por fin llegamos, el rubio, que se llamaba Niall, compró 3 polos, y Louis, el otro cogió unas cuantas camisetas de rayas y unos cuantos pantalones con tirantes. Les mire asombrada y dije:
-¿De verdad vais a comprar toda esa ropa?
-¿Si, por que no?
-No, por nada… Mejor para ti y para mí.
Se echo a reír y entonces Niall y Louis se miraron y asintieron los dos a la vez y Niall dijo:
-Hemos pensado que podíais veniros tu y tu compañera…
-Amiga-le corregí.
-Bueno, pues tu y tu amiga, a una fiesta que vamos a hacer los chicos con 2 chicas más.
-Por mi encantada de ir a una fiesta con los famosos One Direction.
Nos echamos a reír los 3 y nos juntamos con Cris y los otros 3, que ya nos estaban esperando en la caja.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)